
Rodeada de secretismo, esta elite de ‘hermanos’ que nació en la Universidad de Yale ha acogido a no menos de tres presidentes norteamericanos, así como políticos y juristas que jugaron un papel en la historia.
En 1832, William Huntington Russell y Alphonso Taft, estudiantes de la Universidad de Yale, cofundaron la Orden de la Calavera y los Huesos, una sociedad secreta que se ha convertido en una de las organizaciones más elitistas de su tipo en Estados Unidos. Durante casi dos siglos, la Orden de la Calavera y los Huesos ha sido objeto de gran fascinación, especulación y sospecha. Entre sus miembros se encuentran algunas de las figuras más influyentes y poderosas de la historia estadounidense, incluyendo a tres presidentes, y su secretismo ha alimentado numerosas teorías conspirativas y rumores sobre la verdadera naturaleza y propósito de la sociedad.
A lo largo de los años, se han revelado varios secretos extraños sobre Skull and Bones. Según algunos relatos, a los nuevos miembros se les obliga —o alguna vez se les obligaba— a yacer desnudos en un ataúd de piedra mientras describían sus secretos y experiencias más íntimos. Y se rumorea que la sede de la sociedad —un austero edificio de piedra rojiza sin ventanas en New Haven, Connecticut, llamado » La Tumba «— alberga varios artefactos macabros, incluyendo los cráneos del guerrero apache Gerónimo y del revolucionario mexicano Pancho Villa. Quizás de mayor importancia para los Bonesmen y Boneswomen, como se conoce a los iniciados (las mujeres se afiliaron en 1992), es la promesa de que a todos los miembros se les garantiza estabilidad financiera de por vida , a cambio, por supuesto, de su absoluta lealtad y discreción.

No en vano Demóstenes, orador griego, y el filósofo Aristóteles son patronos de la sociedad y el año de su muerte –332 antes de Cristo– la “cifra clave” que preside el emblema de la sociedad, junto al mítico cráneo y los fémures cruzados, símbolo pirata. Además, ese velo de secretismo que ha estado tan vinculado a Skull and Bones no es del todo real, ya que la lista de sus miembros anuales está registrada en la Universidad de Yale y un tabloide universitario, ‘The Rumpus’, publica sus nombres cada curso escolar para que el resto de alumnos sepa a qué atenerse. Los rumores vertidos sobre la fraternidad van desde escándalos y rituales sexuales –como tantas fraternidades norteamericanas– hasta ritos de iniciación que compiten en simbolismo y florituras con los de las sociedades más antiguas.
William Howard Taft, 27.º presidente de los Estados Unidos fue uno de sus connotados miembros. También Henry Luce editor enormemente influyente que fundó las revistas Time, Life , Fortune y Sports Illustrated . Antes de convertirse en una de las figuras más poderosas de la historia del periodismo estadounidense, Luce fue miembro de Skull and Bones. Fue iniciado en 1920 junto a su mejor amigo, el británico Hadden, con quien cofundó Time en 1923. Y más reciente George H. W. Bush, 41.º presidente de los Estados Unidos o John Kerry, Secretario de Estado de los Estados Unidos.
No exentos de polémicas, también es miembro de esta influyente sociedad secreta el juez federal James Boasberg quien en 2025 bloqueó la orden de Trump de expulsar inmigrantes invocando la Ley de Enemigos Extranjeros.
