La senda del Monte Viso promueve el paganismo a metros del Santuario de Santiago de Compostela

La senda mitológica del Monte Viso, cercano a Santiago de Compostela en Galicia, es una ruta que ofrece una experiencia teñida de naturaleza, paganismo, mitos y hechicería.

La ruta es un sendero de montaña, de dificultad moderada, tiene un recorrido circular de seis kilómetros que permite iniciarse en cualquier dirección. A lo largo del recorrido, se pueden disfrutar de vistas espectaculares de la ciudad de Santiago de Compostela y sus alrededores. Los principales puntos de acceso son la Ciudad de la Cultura, los caminos de El Viso o la parroquia de Aríns, y el aparcamiento del Gaiás.

La senda mitológica transcurre entre los seres de la mitología gallega que acompañan al visitante durante el recorrido. Los diferentes personajes mitológicos están colocados de forma estratégica y todos y cada uno de ellos tienen a su lado un cartel explicativo para que el visitante conozca sus orígenes y la leyenda que lo rodea, evocando así a las historias y tradiciones de Galicia. Esculturas a tamaño natural obra del escultor compostelano José Manuel Méndez Rodríguez.

Entre los particulares personajes del universo mitológico gallego destacan:

A Meiga

Las meigas serían herederas de los antiguos rituales y creencias mágicas. Conocedoras de las artes ocultas, la adivinación y los ensalmos. Se afirma que también son conocedoras de la naturaleza y curanderas tradicionales a las que se acude para curar ciertas dolencias, tanto físicas como espirituales, como el mal de ojo (sic).

O Tardo


En la mitología de esta región de Galicia este personaje es un tipo de trasno (duende), a quien responsabilizan de provocar pesadillas nocturnas, en las que está especializado. Afirman que se sienta sobre el pecho de los durmientes para causarles dolor y provocarles malos sueños.

O Urco


Es un animal fantástico, una figura mitológica que las leyendas describen como una especie de perro negro con grandes cuernos que arrastra una gruesa cadena. Los relatos paganos de la región afirman «es un demonio que succiona las almas, sobre todo las de las personas envidiosas y ruines que fingen ser buenas amigas y, por detrás, hacen todo el mal que pueden».

A Moura

Dentro del panteón de la mitología gallega se afirma que entre los «mouros» -seres de fuerza extraordinaria- prevalece la figura femenina. Esta la representan a veces como una joven de gran belleza y que custodia tesoros. En otras, como una anciana constructora de megalitos. Se afirma que son obra suya los dólmenes y menhires, y también fenómenos atmosféricos como el arco da vella o el arcoíris.

O Gatipedro


Animal con aspecto de gato, pero con un cuerno que sale de su cabeza. En los relatos paganos se afirma que «es, como el tardo, causante de malestar nocturno, pues provoca que los niños mojen la cama mientras duermen».

Os Biosbardos
Los biosbardos son para la tradición pagana de la región criaturas de hábitos nocturnos y huidizos, y por lo tanto no se conoce una descripción precisa de su aspecto. Se sabe de ellos que habitan en los bosques y que dan buena suerte a quien consigue atraparlos. Se conocen también con el nombre de gazafellos, así como otras variantes de este término.

A Lamia

La mitología la representa como una criatura monstruosa femenina, mezcla de mujer y serpiente, y afirman que habita en las aguas de ríos, fuentes y manantiales. Se relaciona con el pueblo de os mouros y en los relatos paganos se la considera de naturaleza peligrosa.

A Coca

Para el paganismo gallego es un dragón. Cuenta la leyenda que raptaba doncellas de la comarca hasta que los vecinos le dieron muerte.

O Nubeiro


En los relatos paganos es un gigante al que se atribuye ser responsable de las tormentas y tempestades. A veces baja a la tierra y se confunde con la gente, pero el nubeiro mítico viaja sobre las nubes y con sus zuecos produce truenos. Está relacionado con los tronantes y los escoleres, y -afirman- «se debe tener cautela para no invocarlo sin querer».

Breogán


En los relatos paganos se dice que este es el rey mítico de los celtas gallegos, fundador de la ciudad de Brigantia e impulsor de la torre desde la cual su hijo, Ith, divisó la isla de Irlanda. Este hecho se halla en la base de los relatos de la invasión de Irlanda por parte de los milesios, que viajaron desde Galicia con una flota de naves, derrotando al pueblo de los Tuatha Dé Dannan y dando así origen a la ocupación celta de la isla.

Os Mouros


Para la mitología de la región estos son seres del inframundo, habitantes de las mámoas (túmulos megalíticos), dólmenes y castros. «Moran en un mundo paralelo al de los vivos y guardan fabulosos tesoros. A veces tienen tratos con los humanos, que no siempre salen bien parados», afirman los relatos de la tradición pagana.