Dirigida como un culto secreto, sus miembros eran medicados con psicofármacos, sometidos a trabajar como esclavos entre alambradas, custodiados por guardias armados y perros entrenados que les impedían salir.
Paul Schäfer, antiguo cabo del ejército nazi, huyó de Alemania cuando llegaron a los tribunales denuncias acusando que el organismo fundado por él, tras finalizar la II Guerra Mundial, era en realidad una secta donde se abusaba de sus miembros, en particular de niños, para satisfacer los impulsos pedófilos del líder.
Schäfer se refugió en Chile en 1961 junto con 230 miembros de su secta. El Estado les concedió un terreno cerca del pueblo de Parral, unos 380 kilómetros al sur de Santiago. En aquel enclave, Schäfer construyó una comunidad autosuficiente, aislada del mundo, profundamente devota, temerosa y entregada en cuerpo y alma a su líder. La macabra secta sería conocida como “Colonia Dignidad”.
Dirigida como un culto secreto, sus miembros eran medicados con psicofármacos, sometidos a trabajar como esclavos entre alambradas, custodiados por guardias armados y perros entrenados que les impedían salir.
En su apogeo, 300 alemanes y chilenos vivían en el complejo de 137 kilómetros cuadrados profesando una adhesión ciega al líder Schäfer que era dueño y señor de sus vidas. Imponiendo su lema “Silencio es Fortaleza”, Colonia Dignidad era «un Estado dentro de otro Estado», una fortaleza inexpugnable, hermética, pero con más fuerza e influjo hacia afuera de lo que se creía, lo que le permitió operar con impunidad durante mucho tiempo.
En el recinto los niños eran obligados a vivir separados de sus padres y docenas padecieron abusos sexuales perpetrados por Schäfer.

Además, bajo la dictadura de las fuerzas armadas de Chile, liderada por Augusto Pinochet, Colonia Dignidad se convirtió en un aliado del dictador ofreciéndose como centro clandestino de detención. Unos 300 opositores al régimen fueron interrogados, abusados y torturados en el lugar tanto por la policía secreta chilena como por miembros de la secta, seguidores de Schäfer. Se estima que asesinaron cientos de personas.
Schäfer huyó de Chile en 1997 mientras enfrentaba una serie de demandas por abuso sexual de niños. Fue arrestado en Argentina en 2005 y condenado en Chile por ser un pedófilo y depredador serial. Murió en prisión a los 88 años en 2010.
Buscando lavar su imagen Colonia Dignidad cambió de nombre a Villa Baviera en 1991 y se convirtió en un centro turístico administrando un restaurante y un hotel de temática alemana. Más de 100 personas, muchos de ellos hijos de alemanes y chilenos que eran miembros de la secta, viven aún en el lugar.
