Entrevista al Dr. Iñigo Rubio, médico especialista en Psiquiatría y presidente de la Asociación Iberoamericana para la Investigación del Abuso Psicológico (AIIAP) sobre el problema de salud pública que generan las pseudoterapias.
Las sucesivas revoluciones tecnológicas, y especialmente el uso generalizado de las tecnologías de la información y la comunicación, nos ha llevado a enormes avances en materia de salud, alcanzando una esperanza y calidad de vida nunca ante conocida. Tenemos quirófanos 5G con cirugía robótica, impresión 3D de prótesis personalizadas, gafas con conectividad para recibir instrucciones virtuales en situaciones de emergencia, predicción de enfermedades antes de que se manifiesten o inteligencia artificial aplicada a la medicina oncológica personalizada, entre otros avances.
Sin embargo, millones de personas en el mundo se ven a diario expuestos al nocivo impacto de las pseudoterapias y una red de información errónea que se viraliza a través de redes sociales.
La mayoría de los países no disponen de un marco regulatorio para pseudoterapias, cuando todo señala la necesidad de endurecer la norma penal contra el intrusismo y las pseudociencias (las condenas son demasiado benévolas y esto propicia una elevada tasa de reincidencia), como denunciar la publicidad engañosa y los servicios o productos que ponen en riesgo la salud de los pacientes.
Las prácticas pseudocientíficas no son inocuas, destacando las relacionadas con los tratamientos oncológicos o las enfermedades de salud mental y neurodegenerativas, por la especial vulnerabilidad de los pacientes.
En contextos sensibles de problemas de salud como son aquellos que afectan a la infancia o aquellos relacionados con patologías crónicas, existe el riesgo de que a causa de las pseudoterapias los pacientes abandonen terapias o medidas de prevención efectivas, provocando retrasos para la salud, pérdida de oportunidad de mejoría, daños económicos, encarecimiento de los procesos asistenciales o incluso la muerte de algunos pacientes. Por eso es fundamental identificar, denunciar y sancionar a los proveedores de las pseudoterapias, tal como lo analiza y argumenta en la siguiente entrevista el Dr. Iñigo Rubio médico especialista en Psiquiatría y presidente de la Asociación Iberoamericana para la Investigación del Abuso Psicológico (AIIAP) .

Dr. Iñigo Rubio
¿Cuál es el alcance del problema de las pseudoterapias en el ámbito de la salud mental y cuáles son sus consecuencias más significativas para los pacientes y la sociedad en general?
El alcance es inmenso, tan grande que quizá sea imposible de calcular. Respecto a los pacientes, si tienen suerte, perderán únicamente su dinero y su tiempo. A casi cualquier psiquiatra le ha tocado atender, ya sea en urgencias, en una planta de Psiquiatría, o en una consulta ambulatoria, a pacientes que vienen psicológicamente dañados de una pseudoterapia. Personalmente, he visto ataques de pánico, episodios disociativos, empeoramiento de síntomas obsesivos, incluso brotes psicóticos y episodios maníacos.
¿Qué desafíos específicos enfrentan los profesionales de la salud mental al abordar las pseudoterapias y cómo pueden superarlos?
Entre psiquiatras y psicólogos existe un clamoroso desconocimiento sobre el problema de las pseudoterapias y, yendo un pasó más allá, sobre el abuso psicológico y los fenómenos sectarios en el ámbito de la salud. Es urgente ofrecer formación y preparar a los profesionales de la salud para saber cómo atender esta problemática.
¿Qué estrategias recomendaría para aumentar la conciencia pública sobre los riesgos de las pseudoterapias y promover prácticas basadas en evidencia?
Pienso que el estado debería educar a la sociedad como lo ha hecho exitosamente en seguridad vial, en el abandono del tabaco o en el respeto a las mujeres.
¿Cómo puede la investigación científica contribuir a la comprensión y desmitificación de las pseudoterapias en el ámbito de la salud mental?
Con más investigación. Y de calidad. Hasta ahora, la Psiquiatría ha sido quizá la especialidad más olvidada de todas, y la que menos ayudas y fondos ha recibido.
¿Qué medidas considera necesarias para fortalecer la regulación y supervisión de las prácticas terapéuticas para prevenir la proliferación de pseudoterapias?
Dos muy concretas: una legislación adecuada y un interés político por perseguir estas prácticas y a quienes las perpetran.
Fuente: Médicos y Pacientes
